La CAV mejora en competitividad pero “tiene que innovar más”

El informe de Competitividad de Orkestra-Universidad de Deusto, advierte de riesgos a futuro

X. Aja - Miércoles, 10 de Octubre de 2018 - Actualizado a las 06:04h.

BILBAO -El País Vasco, considerada como región europea, es más competitivo que hace un año y atraviesa un “positivo” momento económico pero el futuro socioeconómico de Euskadi se presenta “incierto” con dos asignaturas pendientes y claramente mejorables: incrementar la inversión en I+D y reducir la tasa de paro de larga duración. Estas son algunas de las principales conclusiones del Informe de Competitividad del País Vasco 2018, elaborado por Orkestra. Los autores del informe, que pasará tener periodicidad anual, señalaron que si se sigue reduciendo el dinero destinado a I+D, se puede “poner en peligro” la competitividad futura” del territorio.

El Instituto Vasco de Competitividad-Orkestra -entidad dependiente de la Universidad de Deusto, cuyo rector Jose María Guibert asistió, junto al presidente del Instituto, Ignacio Echeberria, al acto de presentación del informe- aprovechó la ocasión para efectuar un llamamiento a reforzar la competitividad de la sociedad vasca y “evitar la complacencia” aprovechando el momento económico, “todavía positivo” ya que se empiezan a ver ciertas señales de desaceleración de las tasas de crecimiento.

La directora de Orkestra, María José Aranguren, y la coordinadora del estudio, Susana Franco, comunicaron los principales datos de un informe que mide más de 50 indicadores diferentes y los compara con los de 218 regiones de la Unión Europea, incluidas algunas del Estado español.

Al analizar la competitividad de Euskadi, la directora de Orkestra, María Jose Aranguren, recordó que el “fin último de la competitividad es el bienestar de la sociedad”, y en este sentido destacó que el informe resalta que la recuperación económica está siendo “inclusiva”, es decir, está evitando que buena parte de la población se “quede atrás” aunque la investigadora Susana Franco señaló como uno de los aspectos que salen malparados en el estudio es la elevada tasa de paro de larga duración en el País Vasco que “se sitúa por encima de la media europea”, así como la insuficiente tasa de empleo de los más jóvenes.

Así, el mejor indicador de todos los vascos es el riesgo de pobreza, muy bajo: Euskadi se sitúa en el puesto 11 de las 218 regiones europeas. Esto se debe al trasvase de recursos a los estratos más desfavorecidos de la población, por ejemplo, mediante herramientas como la RGI.

Momento positivo Como destacó, Echeberria, el informe de Orkestra es una herramienta que “nos muestra una fotografía del contexto económico y social que vive el País Vasco” y este es bueno. Además las “perspectivas económicas a corto plazo son positivas” pero a medio plazo hay incertidumbres derivadas del cambio de contexto por la subida de los tipos de interés, por la “escalada” en el precio de la energía y la apreciación del euro, así como por los cambios geopolíticos derivados del Brexit o la nueva política comercial proteccionista del presidente de EEUU.

Con todo, el estudio -que a partir de ahora se beneficiará de la puesta en marcha del Observatorio de Competitividad del País Vasco en el que se podrán mirar los datos en tiempo real-, constata que los niveles de productividad de Euskadi son bastante “altos” y que se crea “empleo productivo”, con alto valor añadido.

Los autores del informe reconocen la buena marcha de las exportaciones vascas y consideran que para posibilitar el crecimiento económico y el empleo y ser “más competitivos” las ventas al exterior son claves. En este sentido se resalta como hecho destacable que las exportaciones han crecido pese al aumento de la demanda interna en España pero consideran que el volumen medio de lo que se exporta aún es “relativamente pequeño” aunque ha crecido el número de empresas exportadoras regulares.

Finanzas sólidas El estudio recoge que las empresas vascas tiene un situación financiera “bastante sólida”, beneficiadas en su salida de la crisis por la evolución de costes salariales con una “contención” de sueldos y por contar con unos procesos productivos con “valor añadido”. Pero, según Orkestra, hay que aprovechar la buena coyuntura para innovar más de cara al futuro.