Preocupación por el ‘santo’

Pacheco, el guardameta, padece un esguince de grado dos en su tobillo como consecuencia del choque con Mariano del pasado sábado y se convierte en duda para la visita a Vigo

Txema Sierra - Miércoles, 10 de Octubre de 2018 - Actualizado a las 06:04h.

Vitoria - Si hay un futbolista que se ha ganado en los últimos años la condición de indiscutible en el Deportivo Alavés ese es Fernando Pacheco. El guardameta pacense ha sido un fijo para todos los entrenadores que han pasado por Mendizorroza y, desde su llegada al club, se ha convertido en una de las claves que explican el espectacular crecimiento de la escuadra del Paseo de Cervantes. Jornada tras jornada ofrece un amplio repertorio de intervenciones decisivas y en buena parte gracias a ellas el equipo ha sumado los puntos que le han permitido alcanzar sus objetivos. Teniendo todo esto en cuenta, no resulta en absoluto extraño que ayer se abriera la puerta a la preocupación en el entorno albiazul.

El motivo no es otro que la salud del santo que tantos milagros ha obrado defendiendo la portería vitoriana. Después de acabar con evidentes problemas el encuentro del pasado sábado ante el Real Madrid, el lunes fue sometido a diferentes pruebas médicas y los resultados, conocidos ayer, se convirtieron en un pequeño jarro de agua fría. Porque el diagnóstico final es que Pacheco sufre un esguince de grado 2 en su tobillo izquierdo, al que se le aplicará un tratamiento “conservador”.

Aunque como se ha convertido en norma habitual en el Deportivo Alavés el club no ofrece un plazo estimado de recuperación, lo más frecuente en estos casos es que, siempre que no surjan nuevas complicaciones durante el proceso, sean necesarias entre dos o tres semanas para restablecerse. Unos plazos que, evidentemente, implican que el santo albiazul se perderá alguna de las citas del equipo.

Al menos, el arquero extremeño ha tenido la fortuna de lesionarse justo antes de uno de los parones de la Liga para dar paso a la disputa de los encuentros internacionales de las selecciones, lo que hace que el siguiente compromiso del Deportivo Alavés no sea este fin de semana sino el próximo día 19. Ese viernes el combinado de Abelardo rendirá visita al Celta en el estadio de Balaídos y, a priori, se antoja bastante complicado que Pacheco pueda ser de la partida. Bastante más factible sería su presencia en el duelo de la décima jornada que se disputará el domingo 28 en Mendizorroza y medirá las fuerzas del Glorioso con el Villarreal.

En cualquier caso, los esguinces son siempre lesiones con las que hay que tener especial cuidado para evitar que posibles recaídas agraven la dolencia y provoquen ausencias del césped más prolongadas.

Con este escenario, todo apunta a que el técnico alavesista tendrá que echar mano de Antonio Sivera para el próximo encuentro liguero. Si finalmente se confirma su alternativa este curso, el internacional sub’ 21 español tendrá el difícil cometido de conseguir que no se eche de menos a uno de los guardametas más determinantes de la Primera División. Y es que más allá de las sensaciones los números confirman la enorme incidencia que tiene Pacheco en el juego del Glorioso y su notable arranque de temporada. Así, por ejemplo, el pacense es, con 35, el segundo portero que más paradas ha realizado hasta el momento. Únicamente el cancerbero del Levante Oier Olazabal, con 37, ha intervenido más que él.