Fallece Setién, el hombre que llamó al diálogo ante el conflicto

El obispo emérito de Donostia, que tenía 90 años, sufrió un ictus el pasado domingo

“Su cercanía y generosidad han sido un ejemplo en la Iglesia y en nuestro pueblo ” “Se ha ido un referente ético e intelectual de primer orden” “Fue una persona de pensamiento muy profundo y muy implicada con la realidad” “Setién siempre abogó por el diálogo y la paz en Euskal Herria” “No es el día de incidir en las críticas, pero le faltó comprensión hacia las víctimas del terrorismo” “Demostró que se puede ser obispo sin creer en Dios. En todo caso, DEP” “Siempre tuvo una posición clara desde sus convicciones religiosas y éticas”

Jurdan Arretxe - Miércoles, 11 de Julio de 2018 - Actualizado a las 06:03h.

Los años de Setién

1928. José María Setién Alberro nace el 18 de marzo en Hernani.

1951. Tras cursar los estudios eclesiásticos en el seminario de Gasteiz y en la Universidad Gregoriana de Roma, es ordenado sacerdote en junio.

1955. Profesor de Teología Moral en Gasteiz. Será director espiritual del Seminario y publicará su primer libro, Institutos seculares para el clero diocesano.

1960. Profesor en las facultades de Derecho Canónico y en la de Teología de la Universidad Pontificia de Salamanca. En la segunda llegará a ser el decano. Será también rector del Colegio San Salvador para vocaciones tardías.

1972. Vicario para la Pastoral en Santander. Nombrado después obispo titular de Zama Minor (Túnez) y auxiliar de Donostia.

1979. El 17 de febrero releva a Jacinto Argaya como obispo donostiarra.

2000. El 13 de enero pasa a ser obispo emérito, después de que el Vaticano haya aceptado su renuncia y sustituirlo por el entonces obispo de Zamora, Juan María Uriarte.

2003. La Diputación Foral de Gipuzkoa le concede la Medalla de Oro del territorio.

2018. El 9 de julio fallece en Donostia a los 90 años.

Bibliografía

Institutos seculares para el clero diocesano, Eset (Gasteiz, 1957).

Conflicto cultural y comunidad cristiana, Desclée de Brouwer-Idatz (Bilbao-Donostia, 1981).

El obispo animador de la caridad en la Iglesia local, Cáritas española (Madrid, 1983).

Conversaciones con Eugenio Ibarzábal, Erein (Donostia, 1994).

Cartas a las comunidades contemplativas, Idatz (Donostia, 1997).

Reconciliación en Euskal Herria, Idatz (Donostia 2001, junto a Patxi Meabe y Jose Luis Achotegui).

De la Ética y el Nacionalismo, Erein (Donostia, 2002).

A los 40 Años de la Pacem Interris. Innovación y actualidad, Idatz (Donostia, 2003, con Paco Garmendia).

Pueblo Vasco y Soberanía. Aproximación histórica y reflexión ética, Etor-Ostoa (Donostia, 2003).

Unidad de España y Juicio Ético, Erein (Donostia, 2004).

Bases éticas para la paz. Reflexiones actuales sobre la Pacem in terris, Ostoa (Donostia, 2004).

Obras Completas I, II, III, IV, V, Idatz (Donostia, 2004-2007).

Laicidad del Estado e Iglesia, Editorial PPC (Madrid, 2007).

Un obispo vasco ante ETA, Editorial Crítica (Barcelona, 2007).

donostia - El obispo emérito de Donostia José María Setién Alberro falleció en la madrugada de ayer en el Hospital Universitario Donostia como consecuencia del ictus que sufrió el domingo. Con su muerte a los 90 años, desaparece un prelado con carácter que, además de su actividad intelectual, ha influido durante más de 20 años de obispado en Donostia la vida religiosa, social y política de Gipuzkoa y de Euskadi.

La petición que los sacerdotes guipuzcoanos lanzaron en la misa del domingo por la tarde a los feligreses para que rezaran por Setién evidenció la extrema gravedad de una situación que se prolongó por unas horas. Las fuerzas del obispo emérito habían menguado en los últimos meses y el prelado ya había delegado muchas de las tareas.

“La gente no tiene por qué entrar en la vida personal de nadie para decirle que ya ha terminado lo que tenía que aportar a la sociedad”, defendió Setién su decisión de mantener con 88 años su actividad intelectual hace dos años en una de las últimas entrevistas concedidas. Un encuentro en el que, fiel a su firmeza, reconoció que durante no se preocupaba “de lo que decía la prensa”, sino de lo que decía su conciencia: “ Si me preguntas: ¿Hiciste algo seriamente contrario a lo que tu conciencia te decía? Pues no. ¿Quizás no hice todo lo que debería haber hecho? Eso lo acepto”. En estas últimas intervenciones públicas, Setién llamó a la Iglesia a no ser “indiferente a los problemas sociales”, y a “hablar de la dignidad de la persona humana;no meramente de palabra, implicarse en las situaciones de las personas que están particularmente desatendidas”. No en vano, su obispado, al que accedió como auxiliar de Jacinto Argaya en 1972 y como titular en 1979, estuvo marcado por la puesta en marcha de Proyecto Hombre en el territorio, o fundaciones como Urkoa (para las personas mayores), Gizaide (para enfermos mentales) y Sarean, para la inserción laboral de los excluidos. Una vertiente social que marcó las dos décadas de Setién al frente de la diócesis y que quedó en un segundo plano por sus posicionamientos políticos y ante ETA. Una “búsqueda de la paz” ante la que, insistía, como vasco no podía estar quieto y le llevó a ofrecer a la Iglesia vasca como mediadora entre el Gobierno español y la organización terrorista.

setién y la política Como diversas voces criticaron ayer, la figura de Setién fue vinculada en más de una ocasión con ETA, aunque desde el comienzo de su prelatura el obispo avisó de que sus “acciones terroristas no pueden ser admitidas ni justificadas por la conciencia cristiana”.

Una posición que fijó en múltiples ocasiones, al tiempo que avisaba que también era el pastor de “ovejas descarriadas”. Una de ellas fue la homilía con la que, pocos meses después de ser designado obispo titular de Donostia, denunció “la complacencia interna” ante la violencia terrorista.

Fue en 1980, el año en el que ETA, con más de 90, más víctimas de su historia asesinaría, cuando Setién se preguntó “con qué derecho se arroga cada uno la pretensión de hablar y actuar en nombre del pueblo, cuando no se respeta el derecho que tienen todos a expresar su propia voluntad fuera del clima del terror creado por amenazas de toda índole y que no respetan siquiera el derecho a la vida”.

Este posicionamiento contra la violencia de ETA -que extendió a otras acciones violentas como GAL, BVE, abusos policiales, torturas...- no fue óbice para que Setién subrayara el carácter político de las reclamaciones de parte de la sociedad vasca y le supusiera, como mínimo, de críticas de equidistante. Ya como obispo emérito, en 2012 reflexionó sobre ETA y el nacionalismo junto al que también fuera obispo de Donostia, Juan María Uriarte. Para Setién, “la causa del dolor de quienes han sufrido la violencia no se remonta a siglos atrás, sino que es el resultado de que, hace menos de medio siglo, ETA tomara la decisión de recurrir a la violencia de la lucha armada”.

El funeral tendrá lugar hoy al mediodía en la catedral del Buen Pastor y Setién será enterrado después en el presbiterio del propio templo.