Perseguir los sueños

El escritor gasteiztarra Adrián H. Cornelia publica su segundo libro, el relato en verso ‘La escultora’

Carlos González Pilar Barco - Miércoles, 11 de Julio de 2018 - Actualizado a las 06:04h.

Vitoria - Antes de la publicación hace un par de años de su primer poemario, Aguijones, la esencia de la idea ya estaba rondándole, aunque fue después cuando terminó por concretarse y materializarse. Ahora es el momento de volver a encontrarse con los lectores, con quienes se dejen llevar por el relato en verso que se desarrolla detrás del título de La escultora. “Es una gran metáfora, un canto a la libertad frente al mundo que te atrapa, una historia sobre la consecución de los sueños”, apunta el escritor gasteiztarra Adrián H. Cornelia.

El detonante para convertir ese primer impulso en su actual propuesta vino de la lectura de la biografía de Freddie Mercury, de constatar como uno de los grandes iconos de la música del siglo XX es un hombre olvidado y borrado de la historia de su lugar de origen debido a que la religión mayoritaria en Zanzíbar condena cualquier orientación sexual que no sea la que considera normal, es decir, la heterosexual. En las reflexiones que le produjeron esa lectura, Cornelia encontró la inspiración precisa.

El resultado (que se puede conseguir tanto a través de la dirección adrianh.cornelia@outlook.com como en la web de Círculo Rojo) es una la historia de una mujer que desea esculpir, aunque, en realidad, el autor podría haber optado por cualquier otro género o profesión. Al fin y al cabo, “representa a cualquier persona que intenta cumplir sus sueños en la vida. Lo que pasa es que esos sueños se ven trabados, como pasa casi siempre, por los propios miedos, por la sociedad, por las normas, por la fuerza de las religiones… por todo aquello que te impide ser tú mismo. Ella intenta transgredir todo para ir a por lo que realmente quiere”.

Lo hace a través de nueve etapas o capítulos, cada uno de los cuales trata cuestiones diferentes en ese camino hacia la consecución de lo que se desea. En cada uno de ellos, como con el libro en su totalidad, el escritor busca provocar reflexiones, lanzar críticas y evidenciar situaciones que le pueden suceder a cualquiera.

Lo hace, además, siguiendo un estilo que responde a “la contundencia y la fuerza”, una forma que Cornelia destaca de manera especial, sin querer parecer “chulo”. En este sentido, describe que “quería hacer algo original, ambicioso, algo más provocador. Creo que este relato en verso cumple con eso”, transmitiendo, además, “el mensaje crudo que intento dar” en la obra.

En esta línea, “creo que la calidad del resultado es impecable. Respeto la métrica y la rima al detalle. Incluso me invento la rima corneliana”. Según el autor, “la poesía de hoy en día no rima, no respeta métricas pero yo quiero hacerlo. Es que se me da bien, no me cuesta. Voy contracorriente porque me da la gana. Además, creo que a la gente le puede gusta más. Ahora lo que se lleva más es hacer una reflexión y ponerla en un papel. Pero una idea ocurrente no es necesariamente poesía. Yo quiero ser más clásico, respetando, eso sí, que cada persona haga lo que quiera, por supuesto”. Siguiendo ese objetivo, a lo largo de este año y medio de creación de La escultora “me he tomado las cosas con mucha calma. Sabía que tenía que cuidar cada detalle, e ir poco a poco”.