relevo a mariano rajoy

El PP trabaja a contrarreloj para intentar imponer una candidatura única

Los ‘populares’ quieren maquillar las discrepancias entre dirigentes y familias

Miércoles, 13 de Junio de 2018 - Actualizado a las 06:04h.

madrid - Los movimientos en el PP en favor de una candidatura única se han intensificado en los últimos días, y son varios los barones y dirigentes que están trabajando por esta vía para evitar que una batalla entre varios aspirantes debilite al partido a menos de un año de la triple cita con las urnas de 2019. El partido inició el martes, en la Junta Directiva Nacional, el proceso que culminará con el congreso extraordinario del 20 y 21 de julio para elegir al relevo de Mariano Rajoy, y se marcó el calendario para este proceso en el que por primera vez los militantes pueden participar de forma directa en la elección de su próximo líder nacional, ya que votan en la primera vuelta.

Cualquier militante con cien avales puede presentarse y no es hasta la semana que viene, del 18 al 20 de junio, cuando tienen que formalizar las candidaturas. Pero antes de saber quiénes y cuántos candidatos son, ya hay quienes trabajan en consensos previos. Fuentes populares han confirmado a Efe que un grupo de líderes regionales y miembros de la dirección popular mantiene conversaciones a varias bandas para tratar de promover ese consenso y evitar batallas encarnizadas que dividan al PP.

En palabras de un barón, están trabajando en este consenso porque entienden que un proceso con dos o más candidatos podría dejar unas heridas que “tardarían en cerrarse” cuando queda poco tiempo para las próximas citas con las urnas, especialmente las autonómicas, locales y europeas de 2019. Asumen en cualquier caso, como apunta otro dirigente unido a esta causa, que dada la facilidad con la que un militante puede ser candidato puede haber varios aspirantes para la votación en primera ronda. Por eso explican que no solo están buscando el consenso ahora, también lo harán después si tras la primera ronda hay dos candidatos. Trabajarán por que acabe siendo uno solo, con una nueva dirección integradora.

Aunque el PP se estrena en este proceso a nivel nacional -se utilizó en los congresos provinciales y regionales del año pasado-, hay varios dirigentes a los que les preocupa que hacerlo con tanta premura traiga consecuencias negativas en un contexto ya de por sí malo para el partido. El concepto de primarias, señala otro dirigente regional, es “muy bonito” pero éste “no es el momento” para el partido, que tiene que recomponerse cuanto antes para concentrarse en su labor de oposición. Lo importante, dice, es “no liarla” este mes.

Otro de los consultados se remite a una reflexión que les hizo el propio Mariano Rajoy cuando admitió que un proceso de elección interna no es fácil y puede haber tensiones, y cuando les reclamó a todos responsabilidad, para defender que se busque un consenso previo. En cualquier caso, todos coinciden en que son dos los nombres de posibles candidatos sobre los que trabajar para buscar ese consenso: Alberto Núñez Feijóo y Soraya Sáenz de Santamaría. Pese a que exista este grupo que busca consensuar un solo candidato, otros cargos del partido han dicho que no hay que temer que haya varias opciones, y ese caso abogan por un debate de ideas amplio posible, y porque las direcciones interfieran lo menos posible en las intenciones de sus militantes.

Porque si bien Rajoy prometió que será neutral y no apuntará con el dedo a su sucesor ni se decantará por uno u otro candidato, está por ver qué van a hacer los barones del partido cuando haya candidatos oficiales. Un dirigente nacional advierte de que si hay más de un candidato los aparatos nacional y regionales deben ser neutrales. “No crear división donde no la hay”, subraya.

Y un barón reconoce que “es difícil” dicha neutralidad, pero también admite que no puede percibirse que los barones tratan de dirigir o influenciar a los militantes de sus territorios. “Habrá que dar libertad al menos en la primera vuelta”, dice. El fair play, el juego limpio, es lo que cree otro presidente regional que hay que vigilar. Y si hace falta, dice, poner límites para que ésta sea una contienda “leal”. - DNA/Efe