premios fin de temporada

En busca de la guinda

Abelardo, Munir, Pacheco o el propio equipo encaran la última jornada con el objetivo de materializar sus retos personales y poner el colofón a un año fantástico

Andrés Goñi - Martes, 15 de Mayo de 2018 - Actualizado a las 06:04h.

Vitoria - En la, sin duda, temporada más eléctrica y angustiosa que se recuerda en el Alavés de las últimas temporadas, solo le resta al plantel albiazul la guinda para coronar un pastel inmenso que hace solo cinco meses, solo cinco, amenazaba con ruina. Entonces, allá por el mes de diciembre y con la entrada en escena del Pitu Abelardo como cuarto entrenador de la temporada, seis puntos en trece jornadas ubicaban al Glorioso en ese infame último puesto de la tabla que abocaba al equipo irremediablemente a la Segunda División. Sin embargo, aquel milagro de Montilivi removió las aguas, los astros se alinearon y el plantel babazorro inició una escalada imparable e increíble que llega hasta hoy, donde acumula 47 puntos asentado en la 12ª posición, a solo tres del Eibar, que es noveno. Así pues, y a pesar de estar ya salvados de forma matemática desde la jornada 34, lo que podría haber dado lugar de forma comprensible a una sensación de cierto relajo después de tanta ansiedad, el equipo acudirá este sábado a Sevilla para afrontar su último duelo de Liga ante el conjunto de Caparrós con unos cuantos deberes en el bolsillo que, al menos en el plano individual, servirán para que determinados jugadores e incluso el propio técnico pongan el punto y final al curso con una nota casi sobresaliente.

la fe de abelardo Quizá el técnico asturiano sea uno de los más interesados en cerrar con un buen sabor de boca su visita al Sánchez Pizjuán. En su caso, en juego están los tres puntos, esta vez cargados de una mayor trascendencia habida cuenta de que con ellos el Deportivo Alavés cerraría la temporada con 50 puntos. Un guarismo impensable hace solo unos meses que esta vez apuntalaría más si cabe el milagro que el entrenador ha llevado a cabo en Vitoria a lo largo de sus 25 partidos, donde ha sumado hasta la fecha 13 victorias, dos empates y nueve derrotas. Por tanto, un premio fin de carrera mayúsculo para un profesional que en diciembre veía los partidos de LaLiga desde el sofá de su casa y que el próximo sábado, en sus particulares Bodas de Plata con el equipo, podría igualar incluso la segunda mejor racha de puntos de la historia del Alavés en una segunda vuelta, récord que hasta ahora tiene el proyecto que la pasada temporada lideró el argentino Mauricio Pellegrino.

el olfato de munir El delantero de Galapagar, ya en el plano individual, también jugará ante el Sevilla con la mente puesta en perforar la portería de Rico y sumar su gol número 15 de la temporada, exactamente el mismo registro que prometió cuando fue presentado en agosto con el Alavés. Con su último tanto ante el Athletic el pasado sábado suma ya Munir diez goles en Liga y otros cuatro en Copa del Rey, lo que deja prácticamente a tiro una ambición personal que de confirmarse disparará si cabe aún más su ya de por sí elevado caché, un escenario que paradójicamente le alejará un poco más del Alavés. Gran parte de la culpa de su explosión goleadora la tienen Guidetti, que le liberó como delantero centro, y Abelardo, que desde el principio le entregó las llaves del ataque albiazul.

la solidez de pacheco Otro jugador con aroma a despedida es Fernando Pacheco. El portero, que cumple su tercera temporada en Vitoria, tiene contrato y cláusula en vigor -cercana a los 40 millones de euros-, sin embargo dado el interés mostrado por varios equipos y la sensacional trayectoria demostrada en todo este tiempo no se descarta que en verano se negocie su salida a cambio de una buena inyección económica. Hasta entonces, al meta pacense le quedan aún 90 minutos oficiales para mantener la línea e imagen de las últimas jornadas, especialmente fuera de Mendizorroza, donde podría acumular cinco jornadas consecutivas sin encajar un gol.

la fortaleza del grupo También el propio grupo tiene motivos suficientes para encarar el último partido de Liga con algo más de motivación que la propia de saberse ya libre para comenzar las vacaciones. Y es la posibilidad de alcanzar el gol número 500 en Primera División y sumar de paso los tres puntos, que situarían al equipo y al propio club en la órbita de alcanzar la novena posición si se dieran una serie de carambolas. Un asunto que no es baladí a vida cuenta del dinero que hay en juego por parte de LaLiga en función de la plaza que finalmente cada equipo ocupe y que variaría a razón de 225.000 euros en un escalafón u otro.

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